El otro día estuve en la radio… No era de madrugada y no estaban ni la Doctora Amor (Geneviève Bujold) de Choose me (Alan Rudolph, 1984), ni el José Sacristán de Solos en la madrugada (José Luis Garci, 1978). Tampoco estaba la compañera radiofónica de este último, Maria Casanova, pero si estaba Conxita Casanovas que quizás es una sobrina lejana que se encontró una “s” por el camino y que sabe tanto de cine que lleva más de 25 años haciendo Va de cine en Rne.

El motivo de la visita era para hablar del décimo aniversario de la escuela La Casa Del Cine, pero como siempre que se juntan más de dos cinéfilos, la pasión nos pudo y hablamos desde Bresson hasta Almodóvar, pasando por Rosalía…

Fue un encuentro distendido de casi una hora en la que me dio tiempo hasta de méterme en un jardín oriental o asiático, no lo tengo muy claro… Y es que eso es lo que tiene ser un charlatán que a veces uno se lía y se pierde.
Aunque quizás mi pequeño ridículo radiofónico en realidad fue obra del fantasma de mí abuela, una pequeña venganza por haberme burlado de pequeño cuando ella visitó las ondas para explicar cómo se hacía el gazpacho andaluz -muchísimo antes de que lo hiciese Pepa (Carmen Maura) delante de los «señores policías».

No recuerdo si mi abuela lo hizo bien o mal, o si dijo que “el secreto estaba en mezclarlo bien”, solo recuerdo que la ninguneé bastante porque fue a contar algo que me parecía una «chorrada» mientras que su mejor amiga había explicado algo tan interesante como fabricar jabón casero con el aceite usado.

Si queréis disfrutar de la venganza del fantasma de mi abuela solo tenéis que escucharme aquí. Quizás si hay muchas escuchas ella podrá abandonar el limbo y mis próximas incursiones radiofónicas serán menos traumáticas.