Normalmente la palabra “soltería” suena fatal… Y, la verdad, tampoco es tan distinta de la palabra “Lotería” que suena genial.

Para mucha gente incluso tienen significados antagónicos. Cuestión de mala o de buena suerte.

Para mí no. Para mí la soltería es un estado que muchas veces te permite disfrutar de cosas que la pareja no.

Yo cuando estoy soltero soy más receptivo respecto a todo lo que me rodea. La gente, las cosas, el arte… Cuando me caso la cago y me aíslo… Es mi defecto de fábrica.

Hoy estoy contento de estar soltero. Muy contento. Más que contento, feliz…

Tras una mañana un tanto agotadora de trabajo y con pocas ganas de encerrarme en el despacho a ordenar cientos de papeles que lo necesitan urgentemente, me he puesto el anorak y he bajado a tomar un café. La excusa era porque me estaba durmiendo frente al ordenador y necesitaba cafeína… ¿La realidad? No sé, me lo pedía el cuerpo.

Un cortado y NO leer ningún periódico no han sido suficientes para darme fuerzas de encarar la tarde de despacho y he decidido dar una vuelta a la manzana…

Una foto en la fachada me ha empujado a entrar en una tienda-galería de fotografía y disfrutar de un buen rato de paz y sosiego antes decenas de imágenes… Nunca he sufrido el síndrome de Stendhal, pero algunas veces, como hoy, no me cuesta entenderlo… Estaba tan feliz que hasta me he planteado comprar alguna, pero como este mes ya he gastado mucho en mi nueva amiga La Kelly (apodo cariñoso de mi aspiradora circular autónoma) me he contenido prometiéndome que quizás para reyes… Y he salido de la tienda tarareando mentalmente: ”Si yo fuera rico…”

Pero como soy un hombre débil…Bueno, de visa débil… A los diez minutos,  escaqueándome aún de mi abarrotada mesa de trabajo, pero esta vez en la galería de arte que hay junto al despacho …  No he podido contenerme y, al ver el cuadro de Ola KLECZKOWSKA, la he desenfundado, la visa…

Ha sido algo instintivo, como el que recoge un perro o un gato en la calle… No sabía en qué pared lo iba a poner, es más no me gusta colgar cuadros en las paredes…Y tampoco soy muy amante de la pintura figurativa…. Pero no he podido resistirme… No quería que ese cuadro perteneciese a nadie más que a mí…  Porque en ese cuadro he visto reflejado a alguien que quise mucho… he visto su soledad deseada, su serenidad interior, su paz, su capacidad de darle la espalda a todo lo malo que la rodeaba para que nadie la dañase… También he visto a mi madre haciendo la siesta, casi desnuda, en nuestros veranos andaluces, estirada sobre las colchas floreadas de la abuela…

Por todo eso, he sentido algo en el interior que me ha hecho muy feliz, pero que también me ha entristecido mucho: Tener la certeza que, por mucho que queramos, hay sentimientos, vivencias y cosas que nunca se podrán compartir con los demás  aunque, como yo ahora escribiéndolo, lo esté intentando….

Añorante,  pero feliz.

Barcelona,  algún día de diciembre del 2012..

(Imagen: Detalle de una pintura al óleo de Ola Kleczkowska)